¿En qué consiste la cirugía mínimamente invasiva de mano y muñeca?
La cirugía mínimamente invasiva no es una técnica única, sino una forma de plantear la intervención: conseguir el mismo objetivo quirúrgico con la menor agresión posible sobre los tejidos, la anestesia más sencilla que resulte segura y una recuperación más rápida. En la mano y la muñeca esto se traduce en varias herramientas que pueden combinarse:
- anestesia local, y en particular la técnica WALANT (paciente despierto, anestesia local y sin torniquete), que evita la sedación, el ayuno y el manguito de isquemia;
- incisiones pequeñas, ajustadas a lo que hace falta ver y tratar;
- técnicas percutáneas, en las que la intervención se realiza a través de una punción, con o sin control ecográfico;
- artroscopia de muñeca, que permite trabajar dentro de la articulación por portales de pocos milímetros;
- régimen ambulatorio, con vuelta a casa el mismo día.
Es una manera de trabajar habitual en la cirugía de la mano actual, siempre que la lesión lo permita.
¿Cuándo está indicado?
Muchas de las intervenciones más frecuentes de la mano se prestan bien a este enfoque:
- la liberación del túnel carpiano, a través de una incisión corta en la palma con anestesia local;
- la cirugía del dedo en resorte, con una incisión pequeña o de forma percutánea;
- la liberación del primer compartimento extensor en la tendinitis de De Quervain;
- la resección de un quiste sinovial, abierta con incisión limitada o por artroscopia;
- la fasciotomía con aguja en algunos casos de enfermedad de Dupuytren;
- determinadas técnicas en la rizartrosis, como la artroscopia o la denervación, en casos seleccionados;
- la fijación percutánea con agujas o tornillos de algunas fracturas;
- la artroscopia de muñeca diagnóstica y terapéutica.
Como en cualquier cirugía, se propone después de haber valorado el tratamiento conservador y solo cuando existe una indicación clara. Ser mínimamente invasiva no la convierte en una opción que deba adelantarse.
Antes de la intervención
La valoración es la misma que para cualquier intervención: historia clínica, exploración y las pruebas necesarias para confirmar el diagnóstico. Lo que cambia es la planificación de la anestesia y del circuito. Con anestesia local no es necesario el ayuno ni suspender la mayoría de los tratamientos habituales, aunque debes informar de la medicación que tomas, de las alergias y de enfermedades como la diabetes o los problemas de circulación en los dedos, que influyen en la elección de la técnica.
En consulta se explica qué se va a hacer, qué notarás durante la intervención y cómo será el postoperatorio. Si prefieres no estar despierto, o si la intervención lo requiere, se plantea anestesia regional con sedación.
¿Cómo se realiza?
En una intervención con WALANT, se infiltra anestesia local con adrenalina en la zona a operar unos minutos antes de empezar. La adrenalina reduce el sangrado, lo que hace innecesario el manguito de isquemia, que es la parte más incómoda de la cirugía con anestesia local convencional. Durante la cirugía estás despierto y puedes hablar con el equipo. En algunas intervenciones, como la liberación de un tendón o una tenólisis, se te pide que muevas los dedos para comprobar en el mismo quirófano que el problema se ha resuelto.
Las incisiones se sitúan en los pliegues de la piel siempre que es posible y se limitan a la longitud necesaria para ver bien las estructuras. En las técnicas percutáneas no hay incisión propiamente dicha: se introduce una aguja o un instrumento fino a través de la piel, en ocasiones guiado por ecografía, para seccionar una polea, liberar una cuerda de Dupuytren o fijar una fractura.
Al terminar se coloca un apósito o una férula ligera y, tras un breve periodo de observación, se vuelve a casa el mismo día.
Recuperación y seguimiento
La mayoría de las personas empieza a mover los dedos el mismo día y retoma las actividades básicas en pocos días, según la intervención. Las curas son sencillas y los puntos, cuando los hay, se retiran en consulta al cabo de una o dos semanas. El regreso al trabajo depende de la actividad: las tareas de oficina se retoman pronto y los trabajos manuales o de carga necesitan más tiempo.
La recuperación completa, incluida la fuerza, sigue los mismos plazos biológicos que en la cirugía convencional, porque los tejidos necesitan el mismo tiempo para cicatrizar. Lo que se reduce es la molestia de los primeros días y el tiempo hasta recuperar la autonomía. Las revisiones se programan igual que en cualquier otra intervención.
Riesgos y limitaciones
Los riesgos generales de la cirugía de la mano no desaparecen por el hecho de que la técnica sea menos agresiva: infección, hematoma, cicatriz sensible, rigidez o lesión de ramas nerviosas pequeñas siguen siendo posibles. En las técnicas percutáneas, al no ver directamente las estructuras, existe un riesgo específico de liberación incompleta o de lesión de un tendón o un nervio vecino, por lo que se reservan para casos con anatomía favorable.
La limitación principal es la indicación. No todos los casos pueden operarse así: las fracturas complejas, las reconstrucciones extensas, las lesiones de varias estructuras o las intervenciones largas requieren abordajes abiertos y otro tipo de anestesia. La técnica se elige en función de la lesión y de la persona, y una incisión más pequeña nunca debe hacerse a costa de la seguridad de la intervención.
Cirugía mínimamente invasiva en Barcelona
La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano y la muñeca. En consulta en Barcelona explica en cada caso si es posible un abordaje mínimamente invasivo o con anestesia local, y cuáles son sus ventajas y sus límites frente a la cirugía convencional.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa WALANT?
¿Voy a sentir dolor si estoy despierto durante la operación?
¿Todas las cirugías de la mano pueden hacerse de forma mínimamente invasiva?
¿Cicatriza mejor una incisión pequeña?
Fuentes y referencias
La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.