¿En qué consiste el tratamiento quirúrgico de las fracturas de mano y muñeca?

Una fractura consolida cuando los fragmentos de hueso se mantienen en una posición correcta y estable el tiempo suficiente. En muchas fracturas de la mano y la muñeca esto se consigue con un yeso o una férula. Cuando la posición no es aceptable, no puede mantenerse o la fractura afecta a la articulación, es necesario recolocar los fragmentos y fijarlos con material de osteosíntesis: placas, tornillos, agujas o un fijador externo.

El objetivo de la cirugía no es solo que el hueso consolide, sino que lo haga en la posición adecuada para que la muñeca y los dedos recuperen la movilidad y la fuerza. Es una parte fundamental de la cirugía de muñeca y de la mano, tanto en urgencias como en cirugía programada.

¿Cuándo está indicado?

La decisión entre yeso y cirugía depende del tipo de fractura, del desplazamiento, de la estabilidad, de la edad y de las necesidades de cada persona. Como orientación general:

  • en la fractura de radio distal, se opera cuando hay un desplazamiento o una inclinación que no se corrige con la reducción, cuando la fractura es inestable y se desplaza de nuevo dentro del yeso, o cuando afecta a la superficie articular con escalones;
  • en la fractura de escafoides, se indica cirugía en las fracturas desplazadas, en las del polo proximal, que tienen peor irrigación, y en las que no consolidan tras el tratamiento con yeso; en algunas fracturas no desplazadas se ofrece la fijación con tornillo para acortar la inmovilización, sobre todo en personas activas;
  • en los metacarpianos y las falanges, se opera cuando hay rotación del dedo, acortamiento o angulación importantes, fracturas articulares desplazadas, fracturas abiertas o varias fracturas a la vez;
  • en las fracturas-luxaciones y en las fracturas con lesión ligamentosa asociada, la cirugía permite tratar ambas lesiones;
  • en el esguince del pulgar con arrancamiento óseo desplazado, se fija el fragmento y se repara el ligamento.

Antes de la intervención

Las radiografías son la base del diagnóstico. El TAC ayuda a valorar las fracturas articulares y a planificar la fijación, y la resonancia o la propia artroscopia permiten detectar lesiones de los ligamentos que a menudo acompañan a las fracturas de muñeca.

Si la cirugía es urgente, la mano se inmoviliza y se mantiene elevada hasta el quirófano. Si es programada, en los días previos se completa el estudio preoperatorio y la visita con anestesia. En consulta se explica el tipo de fijación previsto, la inmovilización posterior y los plazos aproximados de recuperación, que dependen de la fractura y del trabajo o el deporte que practiques.

¿Cómo se realiza?

La intervención se realiza con anestesia regional del brazo o general, y en muchos casos de forma ambulatoria. La técnica se adapta a cada fractura:

  • Placas y tornillos: en el radio distal, la placa se coloca habitualmente en la cara palmar del hueso, a través de una incisión en el antebrazo, y sujeta los fragmentos de forma estable; esto permite empezar a mover la muñeca pronto. En los metacarpianos y las falanges se utilizan placas y tornillos de tamaño reducido.
  • Tornillos: el escafoides se fija con un tornillo introducido a lo largo del hueso, a menudo de forma percutánea a través de una incisión mínima cuando la fractura no está desplazada.
  • Agujas de Kirschner: son alambres finos que atraviesan los fragmentos y los mantienen alineados; se colocan a través de la piel, se retiran en consulta pasadas unas semanas y requieren inmovilización complementaria.
  • Fijador externo: en fracturas muy conminutas, abiertas o con lesión importante de las partes blandas, se estabiliza el hueso desde fuera con barras y clavos, de forma temporal.
  • Asistencia artroscópica: en algunas fracturas articulares se comprueba con la cámara que la superficie articular queda bien reducida.

Recuperación y seguimiento

Tras la cirugía, la mano se mantiene elevada para reducir el edema y se movilizan los dedos desde el primer día, salvo que la fijación lo impida. La inmovilización posterior depende de la técnica: una placa estable permite una férula corta y movilización precoz; las agujas necesitan yeso hasta su retirada.

Las radiografías de control confirman que la fractura mantiene la posición y consolida, en general a lo largo de las seis a ocho semanas siguientes, con plazos más largos en el escafoides. La rehabilitación con un terapeuta de mano ayuda a recuperar la movilidad, controlar el edema y ganar fuerza de forma progresiva. La vuelta al trabajo depende de la actividad, y las cargas y el deporte de contacto se retrasan hasta que el hueso está consolidado.

Riesgos y limitaciones

Además de la infección y los problemas de cicatrización, los riesgos propios de esta cirugía son la rigidez, la irritación de los tendones por el material, la lesión de ramas nerviosas sensitivas, la pérdida de reducción, el retraso de consolidación o la falta de unión, especialmente en el escafoides, y el síndrome de dolor regional complejo, poco frecuente pero que requiere tratamiento precoz.

El material de osteosíntesis suele quedarse de forma permanente. Se plantea su retirada cuando molesta, cuando roza un tendón o cuando hay alguna complicación, habitualmente pasado un año. Cuando una fractura afecta a la articulación, aunque la reducción sea correcta, puede aparecer artrosis con el tiempo. Y en las fracturas complejas es realista aceptar que la muñeca puede no recuperar exactamente la movilidad previa. Todo esto se explica antes de operar.

Cirugía de fracturas de mano y muñeca en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de muñeca y de la mano, y trata las fracturas de esta región tanto en urgencias como en cirugía programada. En consulta en Barcelona valora si una fractura puede tratarse con yeso o necesita fijación, y acompaña la recuperación hasta la vuelta a la actividad.

Preguntas frecuentes

¿Todas las fracturas de muñeca necesitan operación?
No. Muchas fracturas sin desplazamiento, o que se reducen bien y se mantienen estables, se tratan con yeso o férula. La cirugía se propone cuando la fractura está desplazada, afecta a la articulación, es inestable o cuando la posición aceptable no puede mantenerse sin fijación.
¿Hay que retirar la placa después?
En general no. Las placas y tornillos de titanio pueden quedarse de forma permanente. Se retiran si molestan, si rozan un tendón o si aparece alguna complicación, normalmente pasado un año.
¿Cuánto tarda en consolidar una fractura?
La mayoría de las fracturas de mano y muñeca consolidan en unas seis a ocho semanas, aunque el escafoides puede necesitar más tiempo. Recuperar la movilidad y la fuerza completas suele llevar varios meses más.
¿Por qué se queda rígida la mano después de una fractura?
Por la inmovilización, el edema y la cicatriz que se forma alrededor de la fractura y de los tendones. La fijación estable permite empezar a mover antes, y los ejercicios pautados desde las primeras semanas son la mejor forma de prevenir la rigidez.

Fuentes y referencias

  1. AAOS OrthoInfo. Distal Radius Fractures (Broken Wrist)
  2. AAOS OrthoInfo. Scaphoid Fracture of the Wrist
  3. AAOS OrthoInfo. Hand Fractures
  4. NHS. Broken arm or wrist

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