¿En qué consiste la cirugía de la enfermedad de Dupuytren?

La enfermedad de Dupuytren es un engrosamiento de la fascia palmar, la capa de tejido situada bajo la piel de la palma. Con el tiempo, ese tejido forma nódulos y cuerdas que tiran de los dedos hacia la palma, sobre todo del anular y del meñique, e impiden extenderlos por completo. No es una lesión de los tendones, aunque el resultado, un dedo que no se estira, se parezca.

La cirugía de Dupuytren busca recuperar la extensión de los dedos eliminando o seccionando las cuerdas que los retraen. Existen varias técnicas, desde la fasciectomía, que extirpa el tejido enfermo, hasta la fasciotomía con aguja, que lo secciona de forma percutánea. Ninguna cura la enfermedad, que es una tendencia del propio tejido, pero sí corrigen la contractura y mejoran la función de la mano. Es una intervención habitual en cirugía de la mano.

¿Cuándo está indicado?

No todos los nódulos palmares requieren tratamiento. Muchas personas conviven con un nódulo o una cuerda leve sin limitación, y en esos casos basta con el seguimiento. El tratamiento se plantea cuando:

  • la contractura progresa y ya no es posible apoyar la mano plana sobre la mesa;
  • la flexión de la articulación metacarpofalángica, en la base del dedo, o de la interfalángica proximal, en el medio, interfiere con gestos cotidianos como ponerse guantes, lavarse la cara, meter la mano en el bolsillo o agarrar objetos;
  • la retracción afecta a la actividad laboral o a las aficiones.

La contractura de la articulación interfalángica proximal tiende a hacerse rígida con el tiempo y es más difícil de corregir, por lo que no conviene esperar demasiado cuando progresa. No existe un tratamiento conservador que frene la enfermedad: las férulas y los estiramientos no evitan la retracción, aunque sí se utilizan después de la cirugía.

Antes de la intervención

En consulta se analiza qué dedos están afectados, cuántos grados de flexión fija existe en cada articulación, si la piel está adherida a la cuerda y si hay cirugías previas. Con esta información se elige la técnica más adecuada: cuerdas bien definidas bajo piel sana se prestan a la fasciotomía con aguja, mientras que las contracturas más complejas, con afectación de la articulación interfalángica o con piel adherida, suelen requerir fasciectomía.

Se comentan también los antecedentes que influyen en la evolución, como la edad de inicio, la afectación de ambas manos o los antecedentes familiares, y se explican las expectativas: qué corrección es previsible, cuánto durará la recuperación y qué probabilidad hay de recidiva.

¿Cómo se realiza?

  • Fasciectomía: a través de una incisión en zigzag en la palma y el dedo, se identifica y se extirpa el tejido enfermo protegiendo los nervios y las arterias digitales, que con frecuencia están desplazados o envueltos por la cuerda. Si la piel es insuficiente, puede hacerse un injerto de piel. Se realiza con anestesia regional o local, de forma ambulatoria.
  • Fasciotomía con aguja: con anestesia local, se secciona la cuerda en varios puntos con el bisel de una aguja, a través de la piel, y se extiende el dedo. Es un procedimiento rápido, sin incisión, dentro del enfoque de cirugía mínimamente invasiva, pero no elimina el tejido y la retracción reaparece antes.
  • Colagenasa: es una inyección de una enzima que debilita la cuerda para romperla al día siguiente mediante una manipulación en consulta. Su disponibilidad varía según el país y el centro, y no todos los casos son adecuados, por lo que se comenta de forma individual.

En contracturas de larga evolución de la articulación interfalángica proximal, a veces es necesario liberar además la propia articulación.

Recuperación y seguimiento

Tras una fasciectomía se coloca un vendaje voluminoso y la mano se mantiene elevada. Las curas se realizan cada pocos días hasta retirar los puntos, en torno a las dos semanas. La movilización de los dedos empieza pronto y se acompaña de rehabilitación con un terapeuta de mano para controlar el edema, trabajar la cicatriz y recuperar la extensión y la flexión. Con frecuencia se utiliza una férula nocturna durante unas semanas o meses para mantener la corrección. La recuperación completa suele llevar varias semanas y la cicatriz tarda meses en madurar.

Tras una fasciotomía con aguja el postoperatorio es mucho más corto: se puede usar la mano para actividades ligeras en pocos días, con una férula nocturna de apoyo.

El seguimiento permite detectar de forma temprana una nueva retracción y decidir, si fuera necesario, el momento adecuado para una nueva intervención.

Riesgos y limitaciones

Los riesgos de la fasciectomía incluyen infección, problemas de cicatrización de la piel, hematoma, rigidez, lesión de un nervio digital con pérdida de sensibilidad en el dedo, lesión de una arteria digital y, con poca frecuencia, síndrome de dolor regional complejo. En la fasciotomía con aguja son posibles la rotura de la piel, la lesión de un nervio o de un tendón flexor.

La limitación más importante es la recidiva. La cirugía corrige la contractura pero la enfermedad puede reaparecer en la misma zona o en otras, y es más frecuente con las técnicas percutáneas, en personas jóvenes y en formas agresivas. La corrección de una articulación interfalángica proximal rígida de larga evolución suele ser parcial. Y una reintervención sobre una zona ya operada es técnicamente más difícil. Estos aspectos se explican con claridad antes de decidir el tratamiento.

Cirugía de Dupuytren en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano. En consulta en Barcelona valora el grado de contractura y la repercusión funcional, explica las distintas opciones de tratamiento y sus límites, y realiza el seguimiento de la enfermedad a lo largo del tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Hay que operar todos los nódulos de Dupuytren?
No. Un nódulo en la palma sin retracción del dedo no necesita cirugía y se sigue en consulta. El tratamiento se plantea cuando aparece una contractura que impide apoyar la mano plana o que dificulta las actividades diarias.
¿Qué diferencia hay entre fasciectomía y fasciotomía con aguja?
La fasciectomía extirpa el tejido enfermo a través de una incisión y ofrece una corrección más duradera, a cambio de una recuperación más larga. La fasciotomía con aguja secciona la cuerda de forma percutánea con anestesia local, con una recuperación muy rápida, pero la retracción reaparece antes con más frecuencia.
¿Puede volver a aparecer la enfermedad tras la cirugía?
Sí. La cirugía corrige la contractura pero no elimina la tendencia a formar el tejido fibroso. La recidiva es posible con cualquier técnica y es más probable en personas jóvenes, con afectación de las dos manos o antecedentes familiares. Por eso el seguimiento es importante.
¿Se puede tratar el Dupuytren con inyecciones?
Existe un tratamiento con colagenasa que debilita la cuerda para poder romperla en consulta. Su disponibilidad varía según el país y el centro, y no es adecuado para todos los casos. En consulta se comenta si es una opción en tu situación.

Fuentes y referencias

  1. NHS. Dupuytren's contracture
  2. AAOS OrthoInfo. Dupuytren's Disease
  3. MedlinePlus. Dupuytren contracture

La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.