¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?

El síndrome del túnel carpiano aparece cuando el nervio mediano se comprime a su paso por la muñeca. El túnel carpiano es un espacio estrecho situado en la cara palmar de la muñeca, limitado por los huesos del carpo y por el ligamento transverso. Por él pasan el nervio mediano y los tendones flexores de los dedos. Cuando el espacio se reduce o su contenido aumenta de volumen, el nervio se irrita y deja de funcionar con normalidad.

Es la compresión nerviosa más frecuente de la extremidad superior. Al principio suele manifestarse de forma intermitente, sobre todo por la noche, pero con el tiempo puede afectar a gestos tan sencillos como sujetar el móvil, abrochar un botón o conducir.

Síntomas

Hormigueo y adormecimiento

El síntoma más característico es el hormigueo o entumecimiento en el pulgar, el índice, el dedo medio y la mitad del anular. Muchas personas se despiertan por la noche con la mano dormida y sienten la necesidad de sacudirla para aliviarse.

Dolor nocturno y mano torpe

Puede aparecer dolor en la muñeca o irradiado hacia el antebrazo. En fases más avanzadas se nota torpeza para pinzar, abrir frascos o sostener objetos pequeños, y no es raro que se caigan cosas de la mano.

Pérdida de fuerza y de sensibilidad

Cuando la compresión progresa, disminuye la fuerza del pulgar y puede atrofiarse la musculatura de su base. La sensibilidad de los dedos se vuelve menos precisa. Estos signos indican que el nervio lleva tiempo sufriendo y no conviene retrasar la valoración.

Causas y factores de riesgo

No siempre existe una única causa. Con frecuencia intervienen varios factores:

  • movimientos repetitivos de la mano y la muñeca, o posturas mantenidas en flexión;
  • inflamación de los tendones flexores;
  • retención de líquidos, por ejemplo durante el embarazo;
  • enfermedades como diabetes, hipotiroidismo o artritis reumatoide;
  • secuelas de una fractura de radio distal o de otra lesión de la muñeca;
  • una predisposición anatómica, con un túnel más estrecho de lo habitual.

Es más frecuente en mujeres y entre los 40 y los 60 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa sobre todo en la historia clínica y la exploración. La distribución de los síntomas, su evolución y determinadas maniobras de provocación, como el signo de Tinel o la prueba de Phalen, orientan mucho el diagnóstico.

Según el caso, se solicita un electromiograma para confirmar la afectación del nervio mediano y graduar su severidad, algo especialmente útil cuando se plantea la cirugía. La ecografía permite valorar el grosor del nervio y descartar otras causas de dolor o masa en la muñeca, como un quiste sinovial.

Tratamiento

En casos leves o de corta evolución, el tratamiento suele empezar por medidas conservadoras:

  • férula nocturna en posición neutra de la muñeca;
  • adaptación de las actividades que desencadenan las molestias;
  • medicación antiinflamatoria durante periodos cortos, si está indicada;
  • infiltración de corticoides en el túnel carpiano, que puede aliviar los síntomas durante semanas o meses y ayuda a confirmar el diagnóstico.

Estas medidas se valoran de forma individual. Un síndrome del túnel carpiano relacionado con el embarazo, por ejemplo, tiende a mejorar tras el parto y rara vez requiere cirugía.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

La cirugía se plantea cuando:

  • los síntomas son diarios o despiertan por la noche de forma repetida;
  • el tratamiento conservador no ha dado un alivio estable;
  • existe pérdida de fuerza, atrofia o pérdida de sensibilidad;
  • el electromiograma muestra una compresión moderada o severa.

En estos casos, esperar demasiado puede hacer que el daño del nervio sea más difícil de recuperar. La decisión se toma siempre en función de los síntomas, la exploración, las pruebas y las necesidades de cada persona.

Cirugía del túnel carpiano

La intervención se llama liberación del túnel carpiano. Consiste en seccionar el ligamento transverso del carpo para dar más espacio al nervio mediano. Suele realizarse de forma ambulatoria, con anestesia local o regional, a través de una incisión pequeña en la palma. Es una de las intervenciones más frecuentes en cirugía de la mano y forma parte de la cirugía de los nervios periféricos.

Recuperación

Tras la operación se movilizan los dedos desde el primer día y se realizan curas periódicas hasta retirar los puntos, en torno a las dos semanas. El hormigueo nocturno acostumbra a mejorar pronto. La cicatriz puede estar sensible durante unas semanas y la fuerza de agarre se recupera de forma progresiva. En compresiones de larga evolución, la recuperación de la sensibilidad puede ser más lenta o incompleta, algo que se explica antes de operar.

Especialista en túnel carpiano en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano, la muñeca y los nervios periféricos. En consulta en Barcelona valora cada caso de túnel carpiano de forma individual, desde las medidas conservadoras hasta la cirugía cuando está indicada, y acompaña la recuperación hasta la reincorporación a la actividad habitual.

Preguntas frecuentes

¿El túnel carpiano se cura solo?
En fases iniciales y en situaciones transitorias, como el embarazo, los síntomas pueden mejorar con férula nocturna y cambios de actividad. Cuando los síntomas son diarios o hay pérdida de sensibilidad o fuerza, es poco probable que se resuelva sin tratamiento.
¿La cirugía del túnel carpiano siempre es necesaria?
No. Se plantea cuando el tratamiento conservador no ha funcionado, cuando los síntomas son constantes o cuando hay signos de daño del nervio. Muchos casos leves se controlan sin operar.
¿Cuánto dura la recuperación tras la liberación del túnel carpiano?
La molestia local suele mejorar en pocos días y el hormigueo nocturno acostumbra a disminuir pronto. La fuerza de agarre puede tardar varias semanas en recuperarse, y en compresiones de larga evolución la sensibilidad puede mejorar de forma más lenta o parcial.
¿Qué pruebas necesito antes de la visita?
No es imprescindible traer pruebas. Si ya tienes un electromiograma, una ecografía o informes previos, conviene llevarlos porque ayudan a graduar la compresión y a planificar el tratamiento.
¿Puede ser otra cosa distinta al túnel carpiano?
Sí. Una compresión cervical, una neuropatía cubital en el canal de Guyon o una tendinitis pueden dar síntomas parecidos. La exploración clínica y, si conviene, el electromiograma ayudan a diferenciarlos.

Fuentes y referencias

  1. NHS. Carpal tunnel syndrome
  2. MedlinePlus. Carpal Tunnel Syndrome
  3. AAOS. Clinical Practice Guideline on the Management of Carpal Tunnel Syndrome
  4. AAOS OrthoInfo. Carpal Tunnel Syndrome

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