¿Qué es la tendinitis de De Quervain?

La tendinitis de De Quervain, o tenosinovitis de De Quervain, es la irritación de la vaina que envuelve a dos tendones del pulgar, el abductor largo y el extensor corto, a su paso por el primer compartimento extensor, un túnel estrecho situado en el lado del pulgar de la muñeca. Cuando la vaina se engrosa, los tendones se deslizan peor y aparecen dolor, sensibilidad e impotencia funcional al mover el pulgar y la muñeca.

Es una patología muy habitual en personas que repiten movimientos de pinza, desvían la muñeca con frecuencia o realizan tareas de cuidado de un bebé, hasta el punto de que se conoce popularmente como “muñeca de la madre”. También puede aparecer sin una causa claramente identificable.

Síntomas

Dolor en la base del pulgar

El síntoma principal es un dolor localizado en el lado del pulgar de la muñeca, unos centímetros por encima de la articulación de la base del pulgar. Puede irradiarse hacia el antebrazo o hacia el pulgar, y empeora al coger objetos, abrir frascos, escurrir un paño o girar una llave.

Sensibilidad e inflamación local

La zona está sensible al tacto y a veces algo hinchada. Algunas personas notan chasquidos, fricción o una sensación de enganche al mover el pulgar.

Dificultad para gestos cotidianos

Actividades como levantar al bebé por debajo de las axilas, usar el móvil, sujetar una sartén o escribir resultan especialmente molestas, y no es raro que aparezca cierta debilidad al pinzar por el propio dolor.

Causas y factores de riesgo

El problema suele relacionarse con una sobrecarga mecánica por movimientos repetidos de la muñeca y el pulgar. Es más frecuente en mujeres, entre los 30 y los 50 años, y aparece con frecuencia en el embarazo y el posparto, por los cambios hormonales y por la carga repetida de levantar al bebé. Otros factores son las actividades manuales repetitivas, el uso intensivo del móvil, algunos deportes de raqueta y enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide.

Más que buscar una única causa, lo importante es identificar los gestos que irritan la zona y valorar cuánto tiempo llevan presentes los síntomas.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica y la exploración. En consulta se localiza el punto doloroso sobre el primer compartimento y se realizan maniobras que reproducen el dolor, como la prueba de Finkelstein, en la que se cierra el pulgar dentro del puño y se desvía la muñeca hacia el meñique.

En algunos casos es útil una ecografía para confirmar el engrosamiento de la vaina, comprobar si el compartimento tiene un tabique que separa los dos tendones, algo relevante si se plantea infiltrar u operar, y descartar otras causas de dolor en la misma zona, como la rizartrosis. Si hay sospecha de artrosis, se solicita una radiografía. Otras causas de dolor en esa zona que conviene tener en cuenta son la artrosis de la muñeca, una fractura de escafoides antigua o la tendinitis de intersección, que duele algo más arriba, en el antebrazo.

Tratamiento

El tratamiento inicial es conservador y en muchas personas resulta suficiente:

  • reposo relativo de los gestos que desencadenan el dolor y adaptación de la forma de levantar al bebé o de sujetar objetos;
  • férula que inmovilice el pulgar y la muñeca, durante unas semanas, sobre todo en las actividades más exigentes;
  • medicación antiinflamatoria durante periodos cortos, si está indicada;
  • infiltración de corticoides dentro de la vaina de los tendones, que suele ser el tratamiento más eficaz cuando la férula no basta y en muchos casos resuelve el episodio.

En el posparto conviene revisar la forma de coger al bebé: levantarlo con las palmas hacia arriba y el antebrazo bajo su cuerpo, en lugar de con el pulgar separado, reduce la carga sobre los tendones. Los síntomas de esta etapa tienden a mejorar con el tiempo, pero no es necesario aguantar meses con dolor cuando existen tratamientos sencillos y eficaces.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

Se plantea cuando el dolor persiste o reaparece a pesar de la férula y de una o dos infiltraciones, cuando limita de forma clara el trabajo o el cuidado de los hijos, o cuando hay un tabique dentro del compartimento que impide que la infiltración llegue a ambos tendones. No se opera por un episodio aislado que responde bien al tratamiento conservador.

Cirugía de De Quervain

La cirugía de De Quervain consiste en abrir el techo del primer compartimento extensor para que los tendones vuelvan a deslizarse sin roce, liberando también el tabique interno cuando existe. Se realiza a través de una incisión pequeña en el lado de la muñeca, con anestesia local o regional y de forma ambulatoria. Durante la intervención se identifican y protegen las ramas sensitivas del nervio radial, que pasan justo bajo la piel de la zona, lo que evita una de las complicaciones más molestas de esta cirugía. Es una técnica habitual de la cirugía de los tendones de la mano.

Recuperación

Tras la operación se lleva un vendaje blando unos días y se mueven los dedos y el pulgar desde el primer día. Los puntos se retiran en torno a las dos semanas. El dolor que motivó la cirugía suele desaparecer pronto, aunque la cicatriz puede estar sensible durante algunas semanas. La carga de peso se retoma de forma progresiva a partir de la segunda o tercera semana, y la mayoría de las personas recupera su actividad completa en pocas semanas. Durante los primeros meses puede notarse una zona de sensibilidad alterada alrededor de la cicatriz, que habitualmente se normaliza de forma espontánea.

Especialista en tendinitis de De Quervain en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano y la muñeca. En consulta en Barcelona diferencia la tendinitis de De Quervain de otras causas de dolor en el pulgar, pauta el tratamiento adecuado a cada fase y realiza la cirugía de liberación cuando está indicada.

Preguntas frecuentes

¿La tendinitis de De Quervain se cura sola?
Con frecuencia mejora si se reduce el gesto que la provoca y se usa una férula durante unas semanas, sobre todo en los casos relacionados con el posparto o una sobrecarga puntual. Cuando el dolor lleva meses o reaparece cada vez que se retoma la actividad, suele hacer falta tratamiento adicional.
¿Puedo tener De Quervain y rizartrosis a la vez?
Sí. Ambas producen dolor en el lado del pulgar y no es raro que coexistan, sobre todo a partir de los 50 años. La exploración y, si hace falta, una radiografía o una ecografía permiten saber cuál de las dos es responsable del dolor.
¿La infiltración es dolorosa y funciona?
Es una inyección breve en la vaina de los tendones, molesta pero tolerable. En muchas personas alivia el dolor durante meses o de forma duradera. Si el efecto se agota o los síntomas vuelven, se valora repetirla una vez o pasar a la cirugía.
¿Cómo es la cirugía de De Quervain?
Se abre el techo del primer compartimento extensor a través de una incisión pequeña en el lado de la muñeca para que los tendones se deslicen sin roce. Se hace con anestesia local o regional, de forma ambulatoria, y los dedos se mueven desde el primer día.
¿Cuándo podré volver a coger a mi bebé después de la operación?
Los gestos suaves se recuperan en pocos días y la mayoría de las personas levanta peso moderado a las dos o tres semanas, cuando se han retirado los puntos y la cicatriz lo permite. Cada caso se revisa en consulta.

Fuentes y referencias

  1. NHS. De Quervain's tenosynovitis
  2. AAOS OrthoInfo. De Quervain's Tendinosis
  3. MedlinePlus. De Quervain tenosynovitis

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