¿Qué es la rizartrosis?

La rizartrosis es la artrosis de la articulación trapeciometacarpiana, situada en la base del pulgar, entre el hueso trapecio y el primer metacarpiano. Esta articulación permite que el pulgar se separe de la palma, gire y se oponga al resto de los dedos, y soporta cargas elevadas cada vez que pinzamos o agarramos algo. Con el tiempo, el cartílago que recubre las superficies articulares se desgasta, el hueso se deforma y aparecen dolor y pérdida de fuerza.

Es una de las localizaciones más frecuentes de artrosis en la mano y afecta sobre todo a mujeres a partir de los 50 años. Muchas personas conviven con ella durante años con molestias leves. En otras, el dolor acaba limitando gestos cotidianos como girar una llave, abrir un bote, escurrir un paño o escribir.

Síntomas

Dolor en la base del pulgar

El síntoma principal es un dolor en la base del pulgar, cerca de la muñeca, que aumenta con la pinza y el agarre fuerte y que al principio cede con el reposo. En fases más avanzadas puede doler también en reposo o por la noche.

Pérdida de fuerza y de precisión

Cuesta sujetar objetos con firmeza, se escapan cosas de la mano y las tareas finas, como abrochar botones o abrir un envase, se vuelven laboriosas.

Deformidad y rigidez

La base del pulgar puede abultarse y adoptar un aspecto “cuadrado”. Con el tiempo, el primer metacarpiano tiende a desplazarse hacia fuera y el pulgar pierde apertura, algo que la mano compensa hiperextendiendo la articulación siguiente. No es raro notar crujidos al mover la articulación.

Causas y factores de riesgo

La rizartrosis suele ser el resultado de varios factores combinados:

  • el desgaste progresivo del cartílago ligado a la edad;
  • factores hormonales y una mayor laxitud de los ligamentos, que explican en parte que sea más frecuente en mujeres;
  • una fractura o luxación previa de la base del pulgar;
  • actividades laborales o de ocio con pinza intensa y repetida;
  • antecedentes familiares de artrosis en las manos.

Diagnóstico

La exploración es muy orientativa: dolor localizado en la base del pulgar, molestia al comprimir y rotar la articulación, y disminución de la fuerza de pinza. Las radiografías simples confirman el diagnóstico, muestran el grado de desgaste y permiten comprobar si están afectadas otras articulaciones vecinas, algo que influye en la elección del tratamiento.

Habitualmente no hacen falta más pruebas. La ecografía puede ser útil cuando se sospecha una tendinitis de De Quervain asociada, ya que ambas producen dolor en el mismo lado de la muñeca y a veces coexisten.

Tratamiento

El tratamiento empieza casi siempre por medidas conservadoras, que en muchos casos permiten controlar los síntomas durante mucho tiempo:

  • adaptación de los gestos que más duelen y uso de utensilios de mango grueso o de ayudas técnicas;
  • ortesis o férula que estabilice la base del pulgar, durante la actividad o por la noche según el caso;
  • analgésicos o antiinflamatorios durante periodos cortos, si están indicados;
  • ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del pulgar y terapia de mano, que ayudan a estabilizar la articulación;
  • infiltración de corticoides en la articulación en episodios de dolor intenso, con un efecto de duración variable.

La radiografía y el dolor no siempre van de la mano. Hay personas con un desgaste avanzado y pocas molestias, y otras con cambios discretos y mucho dolor. Por eso el tratamiento se decide por los síntomas y la limitación, no solo por la imagen.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

Se plantea cirugía cuando:

  • el dolor persiste después de varios meses de tratamiento conservador bien realizado;
  • limita el trabajo, el descanso nocturno o las actividades cotidianas;
  • la pérdida de fuerza o la deformidad impiden usar el pulgar con normalidad.

Una radiografía muy alterada, por sí sola, no es motivo para operar si la mano funciona y el dolor es tolerable.

Cirugía de la rizartrosis

Existen varias técnicas y la elección depende del grado de artrosis, la edad, la demanda de la mano y las preferencias de cada persona:

  • Trapecectomía: se extirpa el hueso trapecio, que es la fuente del roce doloroso. Puede completarse con una plastia de ligamento o una interposición de tendón para dar estabilidad a la base del pulgar. Es la técnica con más recorrido y ofrece un alivio duradero del dolor.
  • Artroplastia o prótesis trapeciometacarpiana: sustituye la articulación por un implante. Tiende a conservar mejor la longitud del pulgar y la fuerza, y suele permitir una recuperación más rápida, aunque como toda prótesis tiene riesgo de aflojamiento o luxación a largo plazo.
  • Artrodesis: fija la articulación. Se reserva para casos concretos, por ejemplo personas jóvenes con trabajos de mucha carga.

Todas ellas se realizan habitualmente de forma ambulatoria, con anestesia regional del brazo, y con incisiones pequeñas dentro de un enfoque de cirugía mínimamente invasiva. Forman parte de la práctica habitual de la cirugía de la mano.

Recuperación

Tras la intervención se coloca una férula durante unas semanas, cuya duración depende de la técnica realizada. Después se inician ejercicios de movilidad y, más adelante, de fuerza, con frecuencia guiados por un terapeuta de mano. El dolor previo a la operación suele mejorar en las primeras semanas. La fuerza de pinza se recupera de forma progresiva y puede seguir mejorando durante varios meses. Conviene evitar cargas intensas con el pulgar hasta que la doctora lo indique.

Especialista en rizartrosis en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano y la muñeca. En consulta en Barcelona valora cada caso de rizartrosis de forma individual, desde las férulas y los ejercicios hasta la trapecectomía o la prótesis cuando están indicadas, y acompaña la recuperación hasta recuperar una pinza útil y sin dolor.

Preguntas frecuentes

¿La rizartrosis se cura?
La artrosis es un proceso degenerativo del cartílago y no se revierte. Lo que sí se puede hacer es controlar el dolor y mantener la función con férulas, ejercicios y medicación, y en los casos que no responden, operar la articulación para eliminar el foco de dolor.
¿Sirve de algo llevar una férula?
Sí. Una ortesis que estabilice la base del pulgar reduce el dolor en muchas personas, sobre todo si se usa durante las actividades que más molestan o por la noche. No frena el desgaste, pero ayuda a convivir con él.
¿Es mejor la trapecectomía o la prótesis?
Las dos son técnicas aceptadas y ninguna es la adecuada para todos. La elección depende de la edad, de la demanda funcional, del estado del hueso y de la articulación, y de las preferencias de cada persona, y se decide de forma conjunta en consulta.
¿Cuánto tarda la recuperación tras la cirugía de rizartrosis?
Suele haber un periodo de inmovilización de unas semanas seguido de ejercicios progresivos. El dolor previo acostumbra a mejorar en las primeras semanas, pero la fuerza de pinza se recupera de forma lenta y puede tardar varios meses en estabilizarse.
¿Puede ser una tendinitis en lugar de artrosis?
Sí. La tendinitis de De Quervain también produce dolor en el lado del pulgar y a veces coexiste con la rizartrosis. La exploración y, si hace falta, una radiografía o una ecografía permiten diferenciarlas.

Fuentes y referencias

  1. AAOS OrthoInfo. Arthritis of the Thumb
  2. NHS. Osteoarthritis
  3. Versus Arthritis. Osteoarthritis of the hand and wrist
  4. MedlinePlus. Osteoarthritis

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