¿Qué son las lesiones tendinosas de la mano?
Los tendones son las cuerdas que transmiten la fuerza de los músculos del antebrazo a los dedos. Los flexores discurren por la cara palmar y cierran la mano; los extensores van por el dorso y la abren. Están muy cerca de la piel, sobre todo en los dedos y la palma, por lo que un corte que parece superficial puede seccionarlos. También pueden romperse sin herida, por un tirón brusco o por el roce continuado contra un hueso o una placa.
Una lesión tendinosa supone la pérdida total o parcial de la capacidad de mover un dedo. A diferencia de otros tejidos, los extremos de un tendón cortado se separan y no vuelven a unirse solos, de modo que la mayoría de las secciones completas requieren cirugía. La rapidez del diagnóstico y la calidad de la rehabilitación posterior condicionan el resultado tanto como la propia intervención.
Síntomas
- Incapacidad para doblar o estirar una articulación concreta del dedo.
- Dolor e hinchazón en la palma o el dorso tras una herida o un esfuerzo.
- Postura anómala del dedo en reposo: un dedo que queda más estirado que los demás sugiere lesión de un flexor; una punta caída, de un extensor.
- Adormecimiento en el dedo si el corte ha afectado también a un nervio, algo frecuente porque los nervios digitales viajan junto a los tendones flexores.
- En lesiones parciales, dolor al mover contra resistencia y pérdida de fuerza, con el riesgo de rotura completa en días posteriores.
Causas y factores de riesgo
- Heridas por corte, con cristal, cuchillo, cúter o chapa: son la causa más frecuente de sección de flexores y extensores.
- Traumatismos cerrados, como una pelota que golpea la punta del dedo o un tirón al agarrar la camiseta de un rival (avulsión del flexor profundo, típica del rugby).
- Rotura por desgaste sobre un hueso irregular, una placa o en el contexto de una artritis reumatoide.
- Mordeduras y aplastamientos, que además contaminan la herida.
Diagnóstico
El diagnóstico es sobre todo clínico: se explora cada tendón por separado, pidiendo movimientos concretos de cada articulación contra resistencia, y se comprueban la sensibilidad y el riego de los dedos. Ante una herida, el explorador tiene en cuenta la posición de la mano en el momento del corte, porque el extremo del tendón puede haberse desplazado lejos de la herida.
La ecografía ayuda a localizar los extremos del tendón y a diferenciar una rotura parcial de una completa. La radiografía se pide cuando se sospecha un arrancamiento óseo, como en algunos dedos en martillo, o un cuerpo extraño en la herida.
Tratamiento
Algunas lesiones se tratan sin cirugía, sobre todo las de los extensores en la punta del dedo:
Dedo en martillo
El dedo en martillo o mallet finger es la desinserción del tendón extensor en la última falange, casi siempre por un golpe en la punta del dedo que la fuerza a doblarse. La punta queda caída y no puede estirarse de forma activa. Si no hay fractura, o esta es pequeña y la articulación no se ha desplazado, se trata con una férula que mantiene la falange recta de forma continua durante unas seis a ocho semanas. La cirugía se reserva para fracturas grandes con luxación o para casos que no responden a la férula.
Las roturas parciales de menos de la mitad del grosor del tendón pueden tratarse con protección y movilización controlada, siempre bajo seguimiento.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
La cirugía es necesaria en:
- sección completa de un tendón flexor o extensor;
- roturas parciales extensas o con bloqueo del deslizamiento;
- avulsión del flexor profundo o del extensor con un fragmento óseo desplazado;
- roturas por desgaste, como la del extensor largo del pulgar;
- tendones ya reparados que se han pegado a los tejidos vecinos y limitan el movimiento (en ese caso la intervención es una tenólisis).
Lo ideal es reparar los tendones cortados en los primeros días, cuando los extremos todavía se pueden aproximar sin tensión.
Cirugía de las lesiones tendinosas
La cirugía de tendones consiste en localizar los dos extremos, a veces a través de incisiones adicionales, y suturarlos con técnicas específicas que soportan la movilización precoz. En la palma y los dedos, los flexores discurren por un sistema de poleas muy ajustado, por lo que la reparación requiere precisión y, con frecuencia, instrumental de microcirugía, en especial si hay que reparar también los nervios o vasos digitales seccionados en la misma herida.
Rotura del extensor largo del pulgar tras una fractura de radio
El extensor largo del pulgar es el tendón que levanta el pulgar por encima del plano de la mano y estira su última falange. Pasa por un canal estrecho del dorso del radio, y semanas después de una fractura de radio distal, incluso de las no desplazadas tratadas con yeso, puede romperse por el roce con el hueso irregular o por la pérdida de riego en esa zona. La persona nota de repente que no puede extender la interfalángica del pulgar ni despegarlo de la mesa. Como los extremos del tendón están deshilachados, no se sutura directamente: se realiza una transferencia tendinosa, habitualmente del extensor propio del índice, que asume la función del tendón roto con buen resultado funcional.
Recuperación
Tras la reparación de un tendón, la mano se protege con una férula que evita tensar la sutura, y en pocos días comienza la movilización precoz controlada dirigida por rehabilitación de mano. Este programa es el que impide que el tendón se pegue a los tejidos vecinos y recupera el deslizamiento. La sutura alcanza una resistencia suficiente para la actividad diaria hacia las seis a ocho semanas, y la fuerza completa se recupera de forma progresiva a lo largo de varios meses.
Las complicaciones posibles, que se explican antes de operar, son las adherencias con pérdida de movilidad, la rotura de la sutura si se fuerza el dedo antes de tiempo y la rigidez de las articulaciones. En lesiones asociadas del nervio digital, la recuperación de la sensibilidad sigue su propio ritmo, más lento que el del tendón.
Especialista en lesiones tendinosas de la mano en Barcelona
La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano y a la microcirugía. En consulta en Barcelona valora cada lesión tendinosa de forma individual, desde el dedo en martillo que solo necesita una férula hasta la reparación de flexores o la transferencia tendinosa, y coordina la rehabilitación hasta recuperar la función de la mano.
Preguntas frecuentes
Me he cortado la mano y puedo mover el dedo, ¿puede estar el tendón seccionado?
¿Un tendón cortado se cura sin operar?
¿Cuánto tiempo hay que llevar la férula en el dedo en martillo?
¿Por qué no puedo levantar el pulgar meses después de una fractura de muñeca?
¿La rehabilitación es imprescindible?
Fuentes y referencias
La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.
