¿Qué son las lesiones nerviosas de la mano y la muñeca?

Tres nervios principales llegan a la mano: el mediano, el cubital y el radial. Se ramifican en nervios más finos, los nervios digitales, que recorren los lados de cada dedo justo bajo la piel. Transportan la sensibilidad desde la piel hasta el cerebro y las órdenes de movimiento hasta los músculos pequeños de la mano. Cuando uno de ellos se corta, se aplasta, se estira o se comprime de forma mantenida, deja de transmitir y aparecen adormecimiento, debilidad o dolor.

Una lesión nerviosa puede ser una sección limpia por una herida, una lesión parcial por aplastamiento o tracción, un neuroma en el extremo de un nervio cortado o una compresión crónica como el síndrome del túnel carpiano. Su tratamiento es el campo de la cirugía de los nervios periféricos y requiere con frecuencia técnicas de microcirugía.

Síntomas

  • Pérdida de sensibilidad en una zona concreta de la mano o de un dedo, que corresponde al territorio del nervio afectado: el mediano se ocupa del pulgar, el índice, el medio y la mitad del anular; el cubital, del meñique y la otra mitad del anular; los digitales, de un lado de cada dedo.
  • Hormigueo o sensación de descarga eléctrica.
  • Debilidad o torpeza para separar los dedos, pinzar o sujetar objetos pequeños.
  • Dolor en la cicatriz o en un punto muy localizado, que se dispara al rozarlo: es típico del neuroma.
  • Piel seca o cambios de temperatura en la zona sin sensibilidad.
  • En lesiones antiguas, atrofia de la musculatura de la base del pulgar o entre los dedos.

Causas y factores de riesgo

  • Heridas por corte con cristal, cuchillo o herramientas, sobre todo en la muñeca, la palma y los dedos, donde los nervios están muy superficiales. Con frecuencia se seccionan a la vez tendones y vasos.
  • Fracturas y luxaciones que estiran o contusionan el nervio.
  • Aplastamientos y accidentes laborales o de tráfico.
  • Compresiones por férulas, posturas mantenidas, quistes o el propio túnel anatómico, como en el túnel carpiano o el canal de Guyon.
  • Lesiones durante otras intervenciones o inyecciones, poco frecuentes pero posibles.

Diagnóstico

La exploración clínica en la fase aguda es decisiva: se comprueba la sensibilidad de cada zona de la mano y la fuerza de cada grupo muscular, y se compara con el lado sano. Un adormecimiento en la mitad de un dedo tras una herida se considera una sección del nervio digital mientras no se demuestre lo contrario, y justifica explorar la herida en quirófano.

En lesiones cerradas o de evolución más larga se utilizan el electromiograma, que mide la conducción del nervio y la actividad de los músculos, y la ecografía o la resonancia, que localizan el nivel de la lesión, un neuroma o una causa de compresión. Como la regeneración es lenta, a veces hay que repetir las pruebas a las semanas para saber si el nervio se está recuperando por sí mismo.

Tratamiento

No todas las lesiones nerviosas se operan. Las contusiones y estiramientos en los que el nervio conserva su continuidad suelen recuperarse solos, y se tratan con protección, control del dolor y seguimiento clínico. Las compresiones leves responden a férulas, cambios de actividad e infiltraciones.

Mientras el nervio se recupera, la rehabilitación mantiene las articulaciones móviles, protege la piel insensible de quemaduras y heridas y, más adelante, reeduca la sensibilidad para que el cerebro interprete de nuevo las señales.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

La cirugía está indicada cuando:

  • existe una sección del nervio, abierta o demostrada por las pruebas;
  • una lesión cerrada no muestra signos de recuperación en los plazos esperados;
  • hay un neuroma doloroso que limita el uso de la mano;
  • una compresión produce pérdida de sensibilidad o de fuerza y no responde al tratamiento conservador.

En las secciones limpias, la reparación en los primeros días ofrece las mejores condiciones, porque los extremos aún no se han retraído ni cicatrizado.

Cirugía de las lesiones nerviosas

La reparación se realiza con microcirugía, bajo microscopio y con suturas más finas que un cabello, para alinear los fascículos de los dos extremos con la máxima precisión. Según la situación:

  • Cuando los extremos se pueden aproximar sin tensión, se hace una sutura directa del nervio.
  • Cuando hay un defecto entre los extremos, por pérdida de tejido o por una lesión antigua, se interpone un injerto de nervio, tomado habitualmente de la pierna o del antebrazo, o en defectos cortos un tubo guía que dirige el crecimiento.
  • En el neuroma, se reseca el engrosamiento y se recoloca el extremo del nervio en un músculo o en un nervio vecino para que deje de ser doloroso.
  • En las compresiones, se libera el túnel que aprisiona el nervio.

Estas técnicas forman parte de la microcirugía de la mano y se realizan con anestesia regional o general, según la extensión de la lesión.

Recuperación

La recuperación de un nervio reparado es lenta. Las fibras vuelven a crecer desde el punto de sutura hacia la piel o el músculo a un ritmo aproximado de un milímetro al día, lo que significa que una lesión en la muñeca puede tardar muchos meses en llegar a la punta de los dedos. La sensibilidad suele recuperarse antes que la fuerza fina de los músculos de la mano, y ambas siguen mejorando durante uno o dos años.

El resultado depende de la edad, del nervio afectado, del nivel de la lesión y del tiempo transcurrido hasta la reparación. En personas jóvenes y en lesiones distales, como las de los nervios digitales, la recuperación suele ser buena; en lesiones altas o antiguas puede ser parcial, algo que se explica antes de operar. Durante todo el proceso, la reeducación sensitiva y la protección de la piel forman parte del tratamiento.

Especialista en lesiones nerviosas en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano, la muñeca y la microcirugía de los nervios periféricos. En consulta en Barcelona valora cada lesión nerviosa de forma individual, desde el seguimiento de una contusión hasta la sutura o el injerto microquirúrgico, y acompaña la larga recuperación del nervio hasta la mejor función posible.

Preguntas frecuentes

Me he cortado y tengo la mitad del dedo dormida, ¿es grave?
Es un signo de posible sección de un nervio digital. No es una urgencia vital, pero conviene una valoración pronto, porque la reparación en los primeros días ofrece mejores posibilidades de recuperar la sensibilidad.
¿Un nervio cortado vuelve a funcionar?
Los nervios periféricos tienen capacidad de regenerarse si los extremos se vuelven a unir. La recuperación es lenta y no siempre completa, y depende de la edad, del nervio afectado, de la distancia hasta el músculo o la piel y del tiempo transcurrido.
¿Cuánto tarda en recuperarse la sensibilidad?
El nervio regenera de forma aproximada un milímetro al día, es decir, unos tres centímetros al mes. Una lesión en la muñeca puede tardar muchos meses en llegar a la punta de los dedos, y la sensibilidad sigue mejorando durante uno o dos años.
¿Qué es un neuroma?
Es un engrosamiento doloroso que se forma en el extremo de un nervio cortado que no ha encontrado su otro extremo. Produce descargas eléctricas al rozarlo y puede tratarse con medidas locales o con cirugía.

Fuentes y referencias

  1. MedlinePlus. Peripheral Nerve Disorders
  2. AAOS OrthoInfo. Nerve Injuries
  3. MedlinePlus. Hand Injuries and Disorders

La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.