¿Qué son las lesiones ligamentarias de muñeca?
La muñeca está formada por ocho huesos pequeños, los huesos del carpo, unidos entre sí por un sistema de ligamentos que les permite moverse de forma coordinada y transmitir las cargas entre la mano y el antebrazo. Cuando uno de estos ligamentos se estira, se rompe parcialmente o se rompe del todo, hablamos de lesión ligamentaria de muñeca.
Los dos ligamentos que se lesionan con más frecuencia son el escafolunar, entre el escafoides y el semilunar, y el lunopiramidal, entre el semilunar y el piramidal. Su rotura completa hace que los huesos dejen de moverse en bloque y la muñeca se vuelva inestable: es lo que se conoce como inestabilidad carpiana. Con los años, esa inestabilidad desgasta el cartílago y puede acabar en una artrosis de muñeca.
Síntomas
- Dolor en el dorso de la muñeca tras una caída, más localizado en el centro en la lesión escafolunar y hacia el lado del meñique en la lunopiramidal.
- Hinchazón y dolor al apoyar la mano o al hacer fuerza en extensión, por ejemplo al hacer flexiones o al levantarse de una silla.
- Chasquidos o sensación de resalte al mover la muñeca.
- Pérdida de fuerza de agarre.
- En fases crónicas, dolor progresivo, rigidez y, en ocasiones, un quiste sinovial dorsal que aparece sobre el ligamento dañado.
Un esguince produce dolor e hinchazón que mejoran en pocas semanas. Una rotura suele dejar molestias persistentes, aunque el dolor inicial disminuya.
Causas y factores de riesgo
La causa más habitual es una caída sobre la mano extendida, con la muñeca en hiperextensión y desviación cubital. También se producen en accidentes deportivos, al recibir un impacto con la muñeca en carga o al forzar una torsión. Con frecuencia se asocian a una fractura de radio distal o a una fractura de escafoides, y pueden pasar desapercibidas mientras la atención se centra en el hueso.
Existen también lesiones degenerativas, por desgaste progresivo del ligamento a lo largo de los años, y lesiones asociadas a enfermedades inflamatorias.
Diagnóstico
La exploración busca el punto exacto de dolor y realiza maniobras de estrés, como la prueba de Watson para el escafolunar o el peloteo lunopiramidal, comparando siempre con la muñeca contraria.
Las radiografías, incluidas proyecciones con el puño cerrado, muestran si el espacio entre el escafoides y el semilunar se ha abierto o si los huesos se han inclinado, signos de rotura completa. En fases iniciales pueden ser normales. La resonancia, mejor con contraste intraarticular, ayuda a ver el ligamento, y la artroscopia de muñeca es la prueba definitiva: permite ver el ligamento, graduar la lesión y tratarla en el mismo acto.
Tratamiento
Los esguinces y las lesiones parciales estables se tratan con una férula durante unas semanas, hielo, control del dolor y rehabilitación posterior para recuperar la movilidad y reforzar la musculatura que estabiliza la muñeca. En lesiones parciales con dolor persistente, un desbridamiento o una retracción térmica artroscópica del ligamento pueden aliviar los síntomas.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
La cirugía se plantea cuando:
- hay una rotura completa con inestabilidad demostrada en la exploración o en las pruebas de imagen;
- el dolor y la pérdida de fuerza persisten tras el tratamiento conservador de una lesión parcial;
- la lesión acompaña a una fractura que ya requiere intervención;
- la desalineación del carpo es progresiva y amenaza con producir artrosis.
Los resultados son mejores cuando el ligamento se repara en las primeras semanas, antes de que sus extremos se retraigan y el cartílago se desgaste.
Cirugía de las lesiones ligamentarias de muñeca
El tratamiento quirúrgico depende del ligamento, del tiempo de evolución y del estado del cartílago:
- En roturas recientes, el ligamento puede repararse directamente con anclajes y protegerse temporalmente con agujas, muchas veces por vía artroscópica o con incisiones pequeñas, dentro de la cirugía mínimamente invasiva de la muñeca.
- En roturas crónicas sin artrosis, el ligamento ya no es reparable y se reconstruye con un injerto de tendón, o se realiza una capsulodesis que utiliza la cápsula articular para limitar el movimiento anómalo del escafoides.
- Cuando ya existe artrosis, la prioridad pasa a ser aliviar el dolor con las técnicas de rescate que se describen en la página de artrosis de muñeca.
Recuperación
Tras una reparación o reconstrucción ligamentaria, la muñeca se inmoviliza en torno a seis a ocho semanas, en parte con agujas de protección que se retiran en consulta. Después comienza la rehabilitación para recuperar la movilidad y, más adelante, la fuerza. La vuelta a actividades de carga y al deporte suele tardar varios meses, y es habitual que la muñeca operada conserve algo menos de movilidad que la sana, a cambio de una articulación estable y menos dolorosa.
El diagnóstico tardío es el principal enemigo de estas lesiones. Una rotura escafolunar no tratada evoluciona con los años hacia el patrón de artrosis conocido como muñeca SLAC, que empieza en la estiloides radial y avanza hacia el resto de la articulación.
Especialista en lesiones ligamentarias de muñeca en Barcelona
La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de muñeca y a la artroscopia. En consulta en Barcelona valora cada lesión ligamentaria de forma individual, desde el esguince que solo necesita una férula hasta la reparación o reconstrucción del ligamento escafolunar, y acompaña la recuperación hasta la vuelta a la actividad.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si es un esguince o una rotura de ligamento?
¿Una rotura del ligamento escafolunar puede esperar?
¿Qué es la muñeca SLAC?
¿Puedo tener un ligamento roto sin haberme caído?
Fuentes y referencias
La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.
