¿Qué es el dedo en resorte?
El dedo en resorte, o tenosinovitis estenosante de los flexores, aparece cuando el tendón flexor no se desliza con normalidad a través de la polea situada en la base del dedo, la llamada polea A1. Las poleas son anillos de tejido que mantienen los tendones pegados al hueso. Si la polea se engrosa o el tendón desarrolla un nódulo, el paso se estrecha y, al flexionar y extender el dedo, se produce un chasquido, una sensación de enganche o incluso un bloqueo.
Puede afectar a cualquier dedo, aunque es más frecuente en el pulgar, el anular y el medio, y no es raro que aparezca en varios dedos o en las dos manos a lo largo del tiempo.
El quiste de polea
En algunas personas el problema se acompaña de un quiste de polea, una pequeña tumoración benigna llena de líquido que nace de la vaina del tendón flexor en esa misma zona. Se palpa como un bulto firme, del tamaño de un guisante, en la base del dedo, y puede doler al agarrar el manillar de la bicicleta o el mango de una herramienta. No siempre está presente, pero cuando aparece aumenta el dolor local y la sensación de obstáculo al mover el dedo. Es una variante del quiste sinovial de la mano.
Síntomas
Chasquido o resorte al mover el dedo
Muchas personas explican que el dedo hace un clic o salta al extenderse. Al principio suele ser intermitente y con el tiempo se hace más frecuente y más doloroso.
Bloqueo y rigidez matutina
En fases más avanzadas el dedo puede quedarse flexionado y necesitar la ayuda de la otra mano para estirarlo. La rigidez es más marcada por la mañana y mejora a medida que se mueve la mano. En casos de larga evolución el dedo puede quedarse fijo en flexión.
Dolor en la base del dedo o bulto palmar
Es habitual notar dolor o sensibilidad en la palma, justo en la base del dedo afectado, donde a veces se palpa un nódulo que se mueve con el tendón. Si existe quiste de polea, se nota una masa pequeña, redondeada y que no se desplaza al flexionar.
Causas y factores de riesgo
El mecanismo se relaciona con una inflamación local y un aumento de grosor del tendón o de la polea. Puede aparecer tras un periodo de sobreuso, con movimientos repetitivos de agarre, o sin un desencadenante claro. Es más frecuente en mujeres y entre los 40 y los 60 años.
Se observa con más frecuencia en personas con diabetes, artritis reumatoide, hipotiroidismo o antecedentes de otros dedos en resorte, y se asocia a menudo al síndrome del túnel carpiano. En niños pequeños existe una forma propia, el pulgar en resorte congénito, con un tratamiento distinto al del adulto.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico. En la exploración se localiza el punto doloroso sobre la polea A1, se comprueba el chasquido al flexionar y extender, y se valora si el dedo llega a bloquearse y si ha perdido movilidad.
Cuando se palpa un bulto o hay dudas, la ecografía permite confirmar un quiste de polea, medir el grosor del tendón y diferenciarlo de otras masas benignas de la mano. No suelen hacer falta radiografías salvo que se sospeche un problema articular.
Tratamiento
En los casos leves o de inicio reciente el tratamiento es conservador:
- reposo relativo de los agarres fuertes y repetidos;
- férula que mantenga el dedo en extensión, sobre todo por la noche, durante unas semanas;
- antiinflamatorios durante periodos cortos, si están indicados;
- infiltración de corticoides en la vaina del tendón, que en muchas personas alivia los síntomas y en una parte de ellas los resuelve de forma duradera.
El quiste de polea aislado, cuando molesta poco, puede vigilarse sin tratamiento. Si duele al agarrar, puede intentarse su punción y vaciado, aunque tiende a reaparecer.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
Se plantea la cirugía cuando:
- el dedo se bloquea con frecuencia o se queda fijo en flexión;
- la infiltración no ha funcionado o el efecto ha durado poco;
- el quiste de polea molesta de forma continua o ha reaparecido tras vaciarlo;
- hay varios dedos afectados o una enfermedad de base, como la diabetes, en la que la infiltración es menos eficaz.
Un dedo que lleva meses bloqueado puede desarrollar rigidez en las articulaciones, por lo que no conviene demorar demasiado la decisión.
Cirugía del dedo en resorte
La intervención es la cirugía del dedo en resorte: consiste en abrir la polea A1 para que el tendón vuelva a deslizarse libremente. Se realiza con anestesia local, de forma ambulatoria, a través de una incisión de uno a dos centímetros en la palma, y en el mismo acto se pide a la persona que mueva el dedo para comprobar que el resorte ha desaparecido. Si existe un quiste de polea, se extirpa en la misma intervención. Es una técnica de cirugía de los tendones sencilla y muy eficaz, con un riesgo bajo de complicaciones cuando se protegen los nervios digitales que pasan junto a la polea.
Recuperación
Los dedos se mueven desde el primer día, ya que el movimiento precoz evita adherencias y rigidez. Se llevan un vendaje ligero y curas periódicas hasta retirar los puntos, en torno a las dos semanas. La cicatriz en la palma puede estar sensible al apoyar durante algunas semanas. La mayoría de las personas retoma su actividad habitual en pocas semanas, y si el dedo estaba rígido antes de operar, puede ser necesario un periodo de ejercicios o de terapia de mano para recuperar toda la extensión.
Especialista en dedo en resorte en Barcelona
La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano y la muñeca. En consulta en Barcelona confirma si se trata de un dedo en resorte, de un quiste de polea o de ambas cosas, propone el tratamiento adecuado a cada fase y realiza la cirugía cuando está indicada.
Preguntas frecuentes
¿El dedo en resorte se cura solo?
¿La infiltración funciona?
¿En qué consiste la cirugía del dedo en resorte?
¿Qué es un quiste de polea?
¿Cuánto tiempo estaré sin poder usar la mano tras la operación?
Fuentes y referencias
La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.
