¿Qué es la artrosis de los dedos?

La artrosis de los dedos es el desgaste progresivo del cartílago que recubre las pequeñas articulaciones de los dedos. Afecta sobre todo a las articulaciones interfalángicas distales, las más cercanas a la uña, y a las interfalángicas proximales, situadas en la mitad del dedo. Cuando el cartílago se adelgaza, el hueso reacciona formando pequeños salientes, los osteofitos, que dan lugar a los nódulos característicos: los nódulos de Heberden en la articulación distal y los nódulos de Bouchard en la proximal.

Es una de las formas más frecuentes de artrosis y suele aparecer a partir de los 50 años, con mayor frecuencia en mujeres. A menudo coexiste con la artrosis de la base del pulgar, la rizartrosis. Muchas personas tienen nódulos visibles y pocas molestias; en otras, el dolor y la rigidez interfieren con la vida diaria.

Síntomas

Dolor y brotes inflamatorios

El dolor suele ser mecánico, es decir, aparece con el uso y mejora con el reposo. En las fases en que se está formando un nódulo pueden aparecer brotes con enrojecimiento, calor e hinchazón de la articulación, que duran semanas y luego ceden dejando el nódulo.

Rigidez y pérdida de movilidad

Cuesta cerrar la mano del todo, sobre todo por la mañana, con una rigidez que suele durar pocos minutos. Con los años las articulaciones pierden parte de su recorrido.

Nódulos, deformidad y quistes mucoides

Los nódulos son bultos duros, óseos, a los lados de la articulación. La última falange puede desviarse hacia un lado. En el dorso de la articulación distal, junto a la uña, puede aparecer un quiste mucoide, un pequeño quiste sinovial relacionado con la artrosis, que a veces deforma la uña.

Pérdida de fuerza y de precisión

La combinación de dolor, rigidez y deformidad hace más difíciles la pinza fina y el agarre, y las tareas de precisión se vuelven lentas.

Causas y factores de riesgo

La artrosis de los dedos tiene un componente hereditario importante, con frecuentes antecedentes en madres o hermanas. Otros factores son la edad, el sexo femenino y los cambios hormonales de la menopausia, el trabajo manual intenso y repetido, y los traumatismos previos sobre una articulación, como una fractura o una luxación. La obesidad se asocia también a una mayor frecuencia de artrosis de las manos.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la exploración: la localización de los nódulos, la sensibilidad de las articulaciones y el patrón de afectación son muy característicos. Las radiografías confirman el desgaste, muestran los osteofitos y la pérdida de espacio articular, y permiten valorar el grado de deformidad.

Cuando hay inflamación de varias articulaciones a la vez, rigidez matutina prolongada o afectación de los nudillos y la muñeca, se solicita un análisis de sangre para descartar una artritis reumatoide u otra enfermedad inflamatoria, cuyo tratamiento es distinto.

Tratamiento

La mayoría de las personas con artrosis de los dedos se controla con medidas conservadoras:

  • ejercicios de movilidad y de fuerza suave de la mano, que mantienen el recorrido articular y alivian el dolor;
  • adaptación de los gestos y uso de utensilios de mango grueso o de ayudas para abrir envases;
  • férulas pequeñas para inmovilizar una articulación concreta durante un brote o para estabilizar una articulación inestable;
  • calor local en los periodos de rigidez y frío durante los brotes inflamatorios;
  • analgésicos o antiinflamatorios, orales o en gel, durante periodos cortos;
  • infiltración de corticoides en una articulación con un brote de dolor que no cede.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

La cirugía se reserva para una articulación concreta que sigue doliendo o inestable a pesar del tratamiento conservador y que limita la función de la mano, o para un quiste mucoide que se ha abierto a la piel, ha infectado o deforma la uña de forma molesta. Los nódulos por sí solos, sin dolor, no se operan por motivos estéticos, ya que la cirugía no devuelve la forma normal del dedo.

Cirugía de la artrosis de los dedos

Las técnicas dependen de la articulación afectada:

  • Artrodesis: fija la articulación en una posición funcional mediante un tornillo o unas agujas, de modo que el hueso consolida y desaparece el dolor. Es la opción habitual en la articulación distal, donde la pérdida de movimiento apenas se nota, y en la proximal del índice, que necesita estabilidad para la pinza.
  • Artroplastia o prótesis: sustituye la articulación por un implante y conserva parte del movimiento. Se plantea sobre todo en la articulación proximal del dedo medio, anular o meñique, en personas con baja demanda de carga, y su durabilidad es limitada.
  • Extirpación del quiste mucoide junto con el osteofito que lo origina, lo que reduce el riesgo de recidiva.

Se realizan de forma ambulatoria, con anestesia regional o local, con un enfoque de cirugía mínimamente invasiva propio de la cirugía de la mano.

Recuperación

Tras una artrodesis se lleva una férula en el dedo durante unas semanas mientras el hueso consolida, y se mueven con normalidad las articulaciones vecinas. Tras una prótesis, la movilización empieza pronto, a menudo con terapia de mano, para ganar recorrido sin perder estabilidad. Tras la extirpación de un quiste mucoide la recuperación es de pocas semanas. En todos los casos se retiran los puntos en torno a las dos semanas y las cargas se retoman de forma progresiva.

Especialista en artrosis de los dedos en Barcelona

La Dra. Marta Martí Puente es especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la cirugía de la mano y la muñeca. En consulta en Barcelona valora cada caso de artrosis de los dedos de forma individual, ayuda a controlar el dolor con medidas conservadoras y plantea la artrodesis, la prótesis o la extirpación de un quiste mucoide solo cuando aportan un beneficio claro.

Preguntas frecuentes

¿Los nódulos de los dedos son artrosis o artritis?
Los nódulos de Heberden y de Bouchard son propios de la artrosis. La artritis reumatoide afecta con más frecuencia a los nudillos y a la muñeca, produce inflamación de varias articulaciones a la vez y rigidez matutina prolongada. Ante la duda, la exploración y un análisis de sangre ayudan a diferenciarlas.
¿La artrosis de los dedos se puede frenar?
No existe un tratamiento que revierta el desgaste del cartílago. Sí es posible reducir el dolor, mantener la movilidad y proteger las articulaciones con ejercicios, férulas y una adaptación de los gestos, y tratar los brotes cuando aparecen.
¿Cuándo se opera la artrosis de los dedos?
Solo cuando el dolor o la inestabilidad de una articulación concreta no se controlan con el tratamiento conservador y limitan la mano. La mayoría de las personas con artrosis de los dedos no necesita cirugía.
¿Qué diferencia hay entre artrodesis y prótesis?
La artrodesis fija la articulación en una posición útil: elimina el dolor a cambio de perder el movimiento en esa articulación. La prótesis sustituye la articulación y conserva parte del movimiento, pero tiene una durabilidad limitada y se reserva para articulaciones y personas concretas.
¿Qué es el quiste mucoide?
Es un pequeño quiste que aparece en el dorso de la última articulación del dedo, junto a la uña, en relación con la artrosis de esa articulación. Puede deformar la uña o abrirse a la piel. Si molesta, se extirpa junto con el osteofito que lo provoca.

Fuentes y referencias

  1. AAOS OrthoInfo. Arthritis of the Hand
  2. NHS. Osteoarthritis
  3. Versus Arthritis. Osteoarthritis of the hand and wrist
  4. MedlinePlus. Osteoarthritis

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