Síntomas
- Dolor o molestia funcional.
- Pérdida de fuerza o movilidad.
- Síntomas que empeoran con la actividad o por la noche.
Causas
Las causas pueden incluir sobrecarga mecánica, cambios degenerativos, inflamación, traumatismos previos o compresión nerviosa según la patología concreta.
Diagnóstico
El diagnóstico combina entrevista clínica, exploración física y, cuando conviene, radiografías, ecografía, resonancia o electromiograma.
Cuándo consultar
Conviene consultar si los síntomas persisten varias semanas, limitan el trabajo o el descanso, o si aparece pérdida de fuerza, deformidad o bloqueo.
Opciones de tratamiento
El tratamiento puede incluir reposo relativo, férula, medicación, infiltración, rehabilitación o cirugía especializada según la evolución clínica.
Recuperación
La recuperación depende del diagnóstico y del tratamiento elegido. Tras cirugía, se pauta control del dolor, cuidado de la herida y ejercicios progresivos.