La diferencia principal está en la estructura que duele y en cómo empezó. Una tendinitis es la irritación de un tendón (la cuerda que une el músculo con el hueso) y suele aparecer de forma progresiva por sobreuso, con dolor al mover en una dirección concreta. Una lesión ligamentaria afecta a los ligamentos, que unen los huesos entre sí, y casi siempre comienza con una caída o un giro brusco; duele al cargar y puede acompañarse de inestabilidad o chasquidos. Se tratan de forma distinta, por lo que confundirlas retrasa la recuperación.

Este artículo es orientativo. Solo la exploración, y a veces las pruebas de imagen, permiten saber con certeza cuál de las dos tienes.

Tendones y ligamentos: dos estructuras distintas

Para entender la diferencia conviene tener clara la anatomía:

  • Los tendones transmiten la fuerza del músculo al hueso. En la muñeca pasan por túneles o correderas, sobre todo en el dorso y en la cara palmar, y se deslizan dentro de una vaina. Cuando el tendón o su vaina se inflaman o degeneran, hablamos de tendinitis o tenosinovitis.
  • Los ligamentos unen los huesos y mantienen la muñeca estable. Los más relevantes en la práctica son los que unen los huesos del carpo entre sí (como el escafolunar) y el complejo del fibrocartílago triangular en el lado cubital. Su lesión se llama esguince si es parcial y rotura si es completa.

Los tendones se lesionan por uso; los ligamentos, por fuerza. Esa es la primera pista.

Cómo empieza el dolor

Tendinitis

El dolor de una tendinitis suele instaurarse en días o semanas, sin un momento concreto. Aparece tras una temporada de más actividad de lo habitual: un nuevo trabajo, un bebé recién nacido, un cambio de deporte, muchas horas de teclado. La tendinitis de De Quervain es el ejemplo más frecuente en la muñeca, con dolor en el borde del pulgar.

Lesión ligamentaria

Aquí casi siempre hay un episodio identificable: una caída sobre la mano, un giro forzado del antebrazo, un balón que golpea la mano extendida. El dolor y la hinchazón aparecen de inmediato o en las horas siguientes. A veces el episodio parece poco importante y se etiqueta como “esguince”, pero si a las semanas sigue doliendo hay que sospechar una lesión de los ligamentos de la muñeca o del fibrocartílago triangular.

Dónde duele y qué lo provoca

RasgoTendinitisLesión ligamentaria
LocalizaciónSobre el trayecto del tendón, a menudo en el borde de la muñecaEn el interior de la articulación, en el dorso o en el lado cubital
Qué lo desencadenaMover contra resistencia en una dirección concretaCargar peso, apoyar la mano, girar el antebrazo
Sensaciones asociadasDolor al presionar el tendón, a veces crepitaciónChasquidos, sensación de inestabilidad, “fallo” de la muñeca
HinchazónLocalizada sobre el tendónDifusa, dentro de la articulación
MovilidadConservada, aunque duelaPuede estar limitada o ser dolorosa al final del recorrido

Estas diferencias son orientativas: en la práctica hay solapamiento y no es raro que ambas coexistan, por ejemplo una tendinitis de los tendones cubitales junto a una lesión del fibrocartílago triangular.

Cómo se confirma cada una

En consulta, la exploración busca reproducir el dolor de forma selectiva. Para los tendones se hacen maniobras de estiramiento y contracción del tendón sospechoso; para los ligamentos, pruebas de estabilidad que desplazan un hueso respecto a otro o cargan la articulación en una dirección determinada.

Las pruebas de imagen se eligen según la sospecha:

  • La ecografía muestra muy bien los tendones, su vaina y el líquido alrededor, y permite ver el movimiento en tiempo real.
  • La radiografía no muestra ligamentos, pero sí las consecuencias de su rotura: separación anormal entre huesos o pérdida de alineación. A veces se hacen proyecciones con la mano cerrada en puño para hacerla más evidente.
  • La resonancia magnética permite ver ligamentos y fibrocartílago, aunque no detecta todas las lesiones.
  • La artroscopia de muñeca es la que ve los ligamentos de forma directa y permite tratarlos en el mismo acto cuando la lesión lo requiere.

Por qué importa distinguirlas: el tratamiento

Una tendinitis se trata, en la mayoría de los casos, con reposo relativo, férula, adaptación de la actividad, antiinflamatorios si están indicados e infiltración cuando no mejora. Solo una minoría de casos rebeldes necesita cirugía de los tendones, en general para liberar la corredera por la que pasa el tendón.

Una lesión ligamentaria parcial puede tratarse con inmovilización varias semanas, seguida de ejercicios de propiocepción y fortalecimiento. Sin embargo, una rotura completa de un ligamento importante no cicatriza sola, y si se deja evolucionar la muñeca se vuelve inestable y puede desarrollar artrosis con los años. En estos casos se plantea la reparación o la reconstrucción del ligamento, a menudo por artroscopia, y los resultados son mejores cuanto antes se haga.

Es decir: tratar una rotura ligamentaria como si fuera una tendinitis significa aplicar durante meses un tratamiento que no puede funcionar, mientras la lesión pierde opciones de reparación. Y al revés, inmovilizar semanas una tendinitis que solo necesitaba ajustar la actividad produce una rigidez innecesaria.

Señales de alarma que apuntan al ligamento

Si tras una torcedura o caída notas alguna de estas cosas, conviene un estudio específico:

  • dolor que persiste más de tres o cuatro semanas a pesar del reposo;
  • chasquidos o sensación de que la muñeca “se sale” con ciertos movimientos;
  • dolor al apoyar la mano para levantarte o al hacer flexiones;
  • pérdida clara de fuerza de agarre;
  • hinchazón en el dorso de la muñeca que no cede.

¿Cuándo consultar?

Consulta si el dolor de muñeca no mejora en dos o tres semanas con reposo relativo, si empezó con una caída o un giro brusco, si notas inestabilidad o chasquidos, o si has perdido fuerza. Cuanto antes se identifique una lesión ligamentaria, más sencillo suele ser su tratamiento.

Puedes ampliar la información en la página sobre las lesiones de los ligamentos de la muñeca y en las de tendinitis de De Quervain y lesión del TFCC enlazadas más arriba. Para una valoración con la Dra. Marta Martí Puente, cirujana de mano y muñeca en Barcelona, puedes escribir desde la página de contacto.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi dolor de muñeca es de tendón o de ligamento?
Como norma general, la tendinitis aparece de forma progresiva por sobreuso y duele al mover en una dirección concreta; la lesión ligamentaria suele empezar con una caída o un giro brusco y duele al cargar, con sensación de inestabilidad o chasquidos. La exploración es la que lo confirma.
¿Un esguince de muñeca puede ser una lesión de ligamento grave?
Sí. Lo que se etiqueta como esguince a veces es una rotura de ligamentos importante, por ejemplo del escafolunar o del fibrocartílago triangular. Si el dolor dura más de unas semanas tras la torcedura, conviene estudiarlo.
¿Qué prueba distingue tendinitis de lesión ligamentaria?
La ecografía es muy útil para los tendones. Para los ligamentos se usan la radiografía, en ocasiones con proyecciones especiales, y la resonancia. Cuando quedan dudas, la artroscopia permite verlos directamente.

Fuentes y referencias

  1. NHS. Tendonitis
  2. AAOS OrthoInfo. Wrist Sprains
  3. NHS. Sprains and strains
  4. MedlinePlus. Tendinitis

La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.