Sí, la muñeca puede doler sin que haya habido ninguna caída ni golpe, y de hecho es lo más habitual en consulta. Cuando no existe un traumatismo claro, las causas más frecuentes son la sobrecarga de los tendones que rodean la articulación, un quiste sinovial, el desgaste articular (artrosis) y, con menos frecuencia, una lesión ligamentaria antigua que en su momento se interpretó como un simple esguince. La localización del dolor, el gesto que lo provoca y el tiempo de evolución ayudan mucho a orientarse.

Este artículo es información general y no sustituye una valoración individual. Su objetivo es que entiendas qué puede estar pasando y cuándo tiene sentido consultar.

Dónde te duele dice mucho

La muñeca es una articulación compleja, con ocho huesos pequeños, varios ligamentos y muchos tendones que pasan por ella. Por eso el primer dato útil es la localización:

  • Lado del pulgar (borde radial): piensa en una tendinitis de los tendones del pulgar o en la artrosis de la base del pulgar.
  • Lado del meñique (borde cubital): sugiere una afectación del fibrocartílago triangular o de la articulación entre el radio y el cúbito.
  • Dorso de la muñeca: aquí aparecen la mayoría de los quistes sinoviales y algunas lesiones ligamentarias centrales.
  • Cara palmar: más relacionada con tendones flexores o con compresiones nerviosas, que suelen acompañarse de hormigueo.

Tendinitis y sobrecarga

Es la causa más común de dolor de muñeca sin golpe. Suele relacionarse con gestos repetidos: teclear, usar el ratón, coger a un bebé en brazos, tareas manuales o deportes de raqueta. La tendinitis de De Quervain es el ejemplo más conocido: duele el borde de la muñeca junto al pulgar y empeora al girar la mano o levantar peso con el pulgar extendido.

Los síntomas típicos de una sobrecarga tendinosa son el dolor al mover en una dirección concreta, la molestia al presionar el trayecto del tendón y una cierta hinchazón local. En general responde bien al reposo relativo, a una férula y a medidas sencillas, aunque si se cronifica puede necesitar infiltración o, en casos concretos, cirugía.

Quiste sinovial

El quiste sinovial, también llamado ganglión, es un bulto blando lleno de líquido que se forma a partir de la cápsula articular o de la vaina de un tendón. El más frecuente aparece en el dorso de la muñeca. A veces se nota un bulto claro; otras veces el quiste es pequeño y profundo, no se ve, y lo único que da es un dolor sordo al apoyar la mano o al extender la muñeca.

Muchos quistes son indoloros y no requieren tratamiento. Cuando molestan de forma persistente, limitan el movimiento o se prefiere descartar otra causa, se estudia con ecografía o resonancia y se plantea el tratamiento más adecuado.

Artrosis de muñeca

La artrosis de muñeca produce un dolor más continuo, con rigidez al despertar y pérdida progresiva de movilidad y fuerza. Puede aparecer con la edad, pero en la muñeca es frecuente que sea consecuencia de una lesión antigua: una fractura del escafoides que no consolidó bien o una rotura de ligamentos que cambió la forma en que los huesos se articulan.

Por eso, ante un dolor de muñeca de meses de evolución en una persona que recuerda un esguince “que nunca acabó de curar”, conviene hacer una radiografía y no atribuirlo sin más al uso.

Lesiones ligamentarias que pasaron desapercibidas

No todas las lesiones de ligamento vienen de un golpe fuerte. Una caída sobre la mano hace años, una torcedura jugando o incluso un gesto brusco pueden lesionar los ligamentos de la muñeca o el fibrocartílago triangular (TFCC) sin que en ese momento se hiciera un diagnóstico preciso. Con el tiempo, el ligamento lesionado deja de estabilizar bien la articulación y aparece un dolor que se acentúa al cargar peso, al girar el antebrazo o al hacer fuerza con la mano.

Estas lesiones se sospechan por la exploración y se confirman con pruebas de imagen. En algunos casos, cuando persisten dudas o se plantea un tratamiento, la artroscopia de muñeca permite ver directamente el interior de la articulación y tratar la lesión en el mismo acto.

Otras causas que conviene tener en cuenta

Aunque son menos frecuentes, hay otras situaciones que pueden dar dolor de muñeca sin traumatismo:

  • Compresiones nerviosas, como el túnel carpiano, que suelen acompañarse de hormigueo en los dedos.
  • Enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide, que afectan a varias articulaciones y cursan con hinchazón y rigidez matutina prolongada.
  • Alteraciones de la circulación del hueso, poco comunes, que se diagnostican con resonancia.
  • Dolor referido desde el codo o el cuello.

¿Qué puedes hacer mientras tanto?

Si el dolor es reciente y leve, es razonable reducir la actividad que lo desencadena, aplicar frío local unos minutos varias veces al día y usar una férula sencilla durante unos días. Evita forzar la muñeca con cargas o giros dolorosos. Si necesitas medicación, consulta con tu médico o farmacéutico, sobre todo si tomas otros tratamientos.

Lo que no conviene es mantener durante meses un dolor que no mejora sin conocer su causa. Tratar todo como “tendinitis” retrasa el diagnóstico de problemas que se manejan mejor cuanto antes.

¿Cuándo consultar?

Pide valoración si el dolor dura más de dos o tres semanas a pesar del reposo, si notas un bulto, si pierdes fuerza o movilidad, si el dolor te despierta por la noche o si hay hinchazón que no cede. También si recuerdas una caída antigua sobre la mano y la muñeca nunca ha vuelto a estar bien.

Puedes ampliar la información en las páginas de cada una de las patologías mencionadas, por ejemplo la lesión del TFCC, una de las causas de dolor cubital que con más frecuencia pasa desapercibida. Si quieres que la Dra. Marta Martí Puente valore tu caso en consulta, puedes escribir a través de la página de contacto.

Preguntas frecuentes

¿Puede doler la muñeca sin haber tenido ningún golpe?
Sí. La mayoría de los dolores de muñeca sin traumatismo se deben a sobrecarga de los tendones, a un quiste sinovial, a artrosis o a una lesión ligamentaria antigua que pasó desapercibida. La exploración clínica orienta bastante sobre cuál es el origen.
¿Qué prueba hace falta para saber por qué me duele la muñeca?
Depende de lo que sugiera la exploración. A menudo basta con una radiografía; en otros casos se pide una ecografía o una resonancia. No siempre es necesario hacer pruebas en la primera visita.
¿Debo inmovilizar la muñeca si me duele?
Un reposo relativo o una férula durante unos días puede aliviar. Si el dolor persiste más de dos o tres semanas, conviene una valoración para evitar tratar a ciegas un problema que necesita otro enfoque.

Fuentes y referencias

  1. MedlinePlus. Wrist Injuries and Disorders
  2. AAOS OrthoInfo. Ganglion Cyst of the Wrist and Hand
  3. NHS. De Quervain's tenosynovitis
  4. AAOS OrthoInfo. Arthritis of the Wrist

La información de esta página es de carácter general y educativo. No sustituye la valoración médica individual ni establece una relación médico-paciente.